Taza Chocolate: pagar mil pesos por comprar chocolate “estilo mexicano” hecho en Massachusetts
Quince años esperando probar Taza Chocolate. ¿Valió la pena pagar mil pesos por un chocolate “estilo mexicano” hecho en Estados Unidos?
A los mexicanos nos encanta prepararnos nuestra bebida de chocolate caliente con esas tablillas redondas y gruesas como un ladrillo que solemos comprar en los supermercados. “Que esté espeso, caliente y de manos de mujer”, diría esa frase popular.
Conocemos su textura: es áspera, granulada y muy dura de cortar con el cuchillo. Una tablilla podría servir para arrojarlo a la cabeza de algún necio intratable.
Hace algunos años, cuando comenzó en EEUU el movimiento “bean to bar” en el que hacían chocolate desde la semilla para hacer barras con una textura arenosa, confieso que me reía con sorna. “Pero esta gente quiere hacer lo que nosotros llevamos siglos haciendo, un chocolate de mesa. ¿Cuál es la novedad?”.
Al poco tiempo se me borró la sonrisa. Los pequeños fabricantes artesanales consiguieron hacer chocolates extraordinarios hechos de forma muy rústica y con equipo muy casero como un molino de café. Era un desafío a las grandes fábricas, en especial a Hershey, El pequeño artesano controlaba todo el proceso: compraban cacao de origen, seleccionaban las semillas, lo tostaban, lo molían de acuerdo a recetas muy originales y propias de cada chocolatero. Las texturas eran diversas y los sabores eran increíbles.
Entonces vi las propuestas de algunas chocolaterias que hablaban de “stone ground”. Un chocolate ”molido a la piedra”, muy similar al que hacen los chocolateros de Oaxaca con esos molinos que tienen a la vista del público y en el que vemos cómo muelen el cacao para transformarla en una pasta densa a la que le añaden azúcar y canela.
La diferencia, es que la convertían en una tableta grande, un poco más delgada y le añadían ingredientes como sal marina y café —fuera del canon de la canela y la almendra—. La presentaban como un chocolate “para comer”. Y ahí me entró la curiosidad por probarlo.
Una de esas chocolaterías es Taza Chocolate, ubicados en Somerville, Massachusets, en el que su fundador hablaba de haberse inspirado en un viaje a Oaxaca. Ahí probó el chocolate oaxaqueño y conoció a un maestro que fabricaba los discos de piedra de granito que se usan dentro del molino de cacao. El tipo quedó fascinado.
Tenía la duda si su chocolate sin refinar sabía igual que el que hacemos nosotros en México con el chocolate de mesa.

Lo interesante de Taza es su filosofía de conseguir el cacao directamente a productores y establecer un comercio justo. Consiguen la mayor parte de su cacao —que además, debe ser fermentado— de República Dominicana, Bolivia, Haití y de asociaciones pequeñas de Ghana.
Todo es tan correcto en Taza Chocolate, como el novio que tu mamá quisiera para ti: orgánico, comercio justo, artesanal, vegano, libre de soya, gluten free, kosher, inspirado en México. Pero no tenía forma de conseguirlo por internet. Aunque más bien, nunca intenté comprarlo. Hasta ahora.
Fue una casualidad. Estaba scrolleando en Amazon como una compradora compulsiva cuando vi un Sampler de 8 piezas de Taza Chocolate. No lo podía creer. ¿Lo compro? ¡Es demasiado caro! ¿Qué puede pasar? Es lo que siempre he querido probar”. Ojalá que el Fanta no se entere de lo que me ha costado esto.
Después de algunos segundos de análisis económico decidí comprarlo. No tardó más de dos días en llegar. Aquí tenía por fin este chocolate que por casi quince años había deseado. Bueno, he deseado muchos chocolates.
Apenas abrí la caja y despidió un olor a chocolate que parecía contenido. Aunque en las fotografías se ven grandes, en realidad, una tablilla cabe en mi mano pequeña. Son delgadas y de apenas 38 g cada una. Rinde para preparar una taza de chocolate con agua o leche.
Huelen a chocolate de una forma suave y agradable que permanece un rato en la nariz. La primera que probé fue la de Salted Almond y por fin pude descubrir si su textura era igual al del chocolate de mesa mexicano tradicional. Y la respuesta es no, no es igual.

La textura de Taza es granulada y rústica, con un sabor parecido al brownie, quizá por el origen del cacao, que es dominicano. Tiene trocitos muy pequeños de sal que realzan el sabor. Después de dos pedacitos, mi lengua se sintió un poco raspada. Se va derritiendo capa por capa. Los cristales de azúcar son perceptibles al ser mínimamente procesado, lo que conserva sus sabores frutales.
Esta textura, donde el cacao es un poco más molido que el habitual chocolate de mesa mexicano, ha provocado en los estadounidenses opiniones favorables porque les divierte esta textura arenosa. Los detractores por su parte, califican este tipo de chocolate como una lija que destruye sus lenguas. Aquí no hay tibios, ni moderados.
Esta gente espera una textura suave como el chocolate europeo. A pesar de que leen claramente la etiqueta “stone ground” le han pedido a la chocolateria que mejor fabrique chocolates tan refinados como un Lindt. Bueno, podrían comprarse un Lindt si eso les apetece.
Para complacer a sus consumidores Taza también fabrica chocolates suaves y refinados. Asunto arreglado. En su sitio de internet puedes incluso elegir barras según el tipo de textura.
Las tablillas redondas que conseguí son híbridas, se pueden comer tal cual, especialmente los que tienen sabores como el de Chile Guajillo, Café o Vainilla. Y la que tiene mayor porcentaje como el 70% y 85% son ideales para chocolate caliente tradicional. Es otra diferencia con el chocolate de tipo europeo, que está pensada solo para comer. La más pedida es la canela. Obvio. Es la que cualquier mexicano pediría con los ojos cerrados.
En su empaque no tienen ninguna instrucción o receta de cómo prepararlo. Así que le eché un vistazo a su sitio de internet. Con una tablilla de 35 g puedes hacer una taza de chocolate caliente o fría. Preparé el chocolate más intenso, el de 85% de cacao. Sí está fuerte. Lo bebí con nada, así solo, como si fuera un café sin azúcar.
El sampler de 8 tablillas contiene el sorpresivo chile guajillo, la clásica canela, además de vainilla, sal de mar, café, almendras saladas, cacao puro 70% y súper dark 85%.
Taza hizo una apuesta al crear un chocolate fuera del producto típico del mercado masivo de EEUU. Recordemos que los estadounidenses llevaban toda su vida comiendo Hershey's, así que esta textura granulada, —un guiño y homenaje a las antiguas tradiciones mayas y aztecas—, fue una experiencia inesperada.
Cada chocolate tiene un empaque individual y señala que es un ”chocolate estilo mexicano”. Creo que sí lo es, pero este chocolate está pensado para comerse, no sólo para beberse. Los sabores como almendras saladas, café, sal de mar, no son ingredientes de los chocolates de mesa mexicanos, en los que predomina la canela y las almendras.

¿Para quién es este chocolate? Para quien se encuentra en otro país y busca la tradición mexicana con nuevos sabores y algo de nostalgia. Porque después de probar cada trozo, el sabor perdura. También es para quien busque nuevos sabores como el chocolate con café o chile. Pero si buscas un chocolate suave y que se derrita en tu boca en segundos, te vas a decepcionar.
¿Lo volvería a comprar? No. Porque no es un precio accesible importarlo desde EEUU cuando hay muchas propuestas interesantes en México. Eso sí, me gustaría probar las barras de textura suave.
Taza es chocolate estadounidense que aprendió de México y creó algo nuevo. Es bueno. Vale la pena comerlo y probarlo como bebida si estás en Estados Unidos. Pero desde México, pagar mil pesos (que Fanta no se entere) mejor me compro dos y hasta tres kilos de cacao chiapaneco y le doy duro al molino yo misma.
Los chocolateros mexicanos podrían aprender que el chocolate de mesa puede ser boutique, caro y exportable. Lo mejor de Taza es recordarnos que la textura granulada no es un defecto —es una decisión. Aunque raspe la lengua.
Lo que hace diferente a Taza Chocolate:
- Molido a la piedra con molinos oaxaqueños tradicionales
- Sin conchado (textura granulada intencional)
- Comercio directo certificado con productores
- 100% orgánico
- Discos individuales con empaque y saborizados.
- Se puede comer directo o beber.
- Bean to bar completo en Somerville, Massachusetts
¿Conoces chocolaterías mexicanas haciendo chocolate de mesa boutique? Cuéntame en los comentarios.
Si te gustó esta reseña, compártela con alguien que sea adicto al chocolate artesanal.
Taza Chocolate
Https://www.tazachocolate.com
Somerville, Massachusetts
Sampler 8 discos (8 sabores)
$1,045 mxn en Amazon México.
$28 dólares en su sitio web.
Sólo hacen envíos a los Estados Unidos, Hawaii y Alaska.