Arnoldi, un encuentro inesperado.
No iba a comprar nada ese día. El universo tenía otros planes y me puso frente a una vitrina llena de chocolate.
Como entusiasta y crítica de chocolate siempre compro el chocolate que me propongo reseñar y planifico mis degustaciones con días de anticipación en la comodidad de mi casa, en silencio. Investigo marcas, leo ingredientes, tomo notas.
Ese día de Halloween, no iba a comprar nada. Menos chocolate. Era solo una mamá tratando de sobrevivir a un centro comercial lleno de niños disfrazados.
Cuando menos te lo esperas, encuentras una tienda con chocolates.