Taza Chocolate: Pagar mil pesos por comprar chocolate “estilo mexicano” hecho en EEUU
Quince años esperando probar Taza Chocolate. ¿Valió la pena pagar mil pesos por un chocolate “estilo mexicano” hecho en Estados Unidos?
A los mexicanos nos encanta prepararnos nuestra bebida de chocolate caliente con esas tablillas redondas y gruesas como un ladrillo que solemos comprar en los supermercados. “Que esté espeso, caliente y de manos de mujer”, diría esa frase popular.
Conocemos su textura: es áspera, granulada y muy dura de cortar con el cuchillo. Una tablilla podría servir para arrojarlo a la cabeza de algún necio intratable.
Hace algunos años, cuando comenzó en EEUU el movimiento “bean to bar” en el que hacían chocolate desde la semilla para hacer barras con una textura arenosa, confieso que me reía con sorna. “Pero esta gente quiere hacer lo que nosotros llevamos siglos haciendo, un chocolate de mesa. ¿Cuál es la novedad?”.
Al poco tiempo se me borró la sonrisa. Los pequeños fabricantes artesanales consiguieron hacer chocolates extraordinarios hechos de forma muy rústica y con equipo muy casero como un molino de café. Era un desafío a las grandes fábricas, en especial a Hershey, El pequeño artesano controlaba todo el proceso: compraban cacao de origen, seleccionaban las semillas, lo tostaban, lo molían de acuerdo a recetas muy originales y propias de cada chocolatero. Las texturas eran diversas y los sabores eran increíbles.