Colectiva 4Toj: “Ojalá mi psicólogo me prescribiera chocohongos”

Hay compras impulsivas que nacen del orgullo herido y terminan devolviéndote el equilibrio mental. Crónica de un encuentro con Colectiva 4Toj y su cacao místico.

Colectiva 4Toj: “Ojalá mi psicólogo me prescribiera chocohongos”
Taza con chocolate de Colectiva 4Toj acompañado de pan de fiesta. Foto: Enrique Sánchez

El primer chocolate con hongos que probé en mi vida se lo compré a un grupo de mujeres. En un mundo de especialistas, nada me inspiró más confianza que su recomendación directa. Sucedió en el Festival del Chocolate de la BUAP; me acerqué a su stand y tomé una barra creyendo que se trataba de un amargo tradicional, hasta que leí la leyenda: contenía hongos. Era un chocolate funcional y, por ende, su precio no era menor: 300 pesos.

Una de las chicas tomó el chocolate de mis manos y lo devolvió a su lugar. Quizá asumió que, al llevar ya varios chocolates pequeños, no estaría dispuesta a costearla. Mi orgullo estaba herido.

--Lo quiero —dije con firmeza. Aunque mi semblante reflejaba una total seguridad, lo cierto es que mentalmente hacía cuentas. No estaba dispuesta a más humillaciones.

Chocolate con hongos medicinales comercializado por Colectiva 4Toj

Toda compra compulsiva suele ir acompañada de una serie de justificaciones: “Tiene hongos, nunca he probado algo así”, “Es lo que cuestan”, ”Quizá no vuelva a verlas”. O la definitiva: ”Aprovecharé que estoy sola para ver qué tal alucino”.

Abrí la barra tres semanas después para compartirla con mi hermana, quien estaba de visita desde Monterrey. Dos cuadritos bastaron para instalarme en un estado de placidez donde nada me abrumaba. El chocolate hecho con cacao criollo de Tabasco y trinitario de Oaxaca, contenía psilocibina, la sustancia activa de la seta alucinógena. Debido a la dosis mínima, no hubo visiones, solo un desapego del mundo. Me advirtieron que la barra completa garantizaba un “viaje” completo. Quizá lo intente, aunque ya queda poco.

La mente detrás de estos productos es Colectiva 4Toj. Al principio, el nombre me resultó críptico, pero Toj, en el nahual, representa la ofrenda, el fuego sagrado y el equilibrio. No son solo una chocolatería; son un proyecto emergente y mistico que habita en ferias y mercados locales, principalmente en el centro de México. Su presencia digital es mínima, apenas un perfil de Instagram que responden con rapidez, lo que acentúa su aura de exclusividad artesanal.

El proyecto es un tejido de mujeres especialistas en agricultura, psicología y micología. Su cacao proviene de sistemas híbridos en Chiapas —los más sustentables para el planeta— y lo trabajan de forma colectiva. Entre sus productos no sólo están las barras con hongos, también destacan los "amasados" y los "lingotes": cuadrados de cacao al 100% envueltos con una sencillez casi austera en plástico delgado. Aquí, una sugerencia editorial: el papel le haría más justicia a la calidad del producto que el plástico.

Preparé el lingote de forma tradicional, licuándolo con agua muy caliente. El resultado es un sabor rústico, de textura granulada, con una potencia amarga pero libre de acidez excesiva. Es evidente que la semilla no es de mercado a granel.

Bebida de cacao q100%

Una de las integrantes me explicó que ven sus productos como herramientas cognitivas. Mientras bebía mi cacao, no pude evitar pensar: ojalá mi psicólogo me prescribiera "chocohongos". Pero Colectiva 4Toj va más allá de la venta de productos; organizan ceremonias sagradas y degustaciones rituales. Son como guardianas.

¿Volvería a comprarles? Sin duda. Especialmente esas bolitas de cacao para preparar una bebida mientras consumo un pedazo alucinógeno. Me atrae su pasión y su propósito: la urgencia de reparar nuestra conexión con la naturaleza. Estoy muy de acuerdo con eso. Sin ese vínculo, sencillamente, no sobreviviremos.


Colectiva 4Toj

  • Productos: barras de cacao, bolitas de cacao, lingotes, amasados.
  • Instagram
  • Pedidos en Puebla: Evelyn (222 568 0753)